sábado, 16 de noviembre de 2013

MONUMENTOS DESAPARECIDOS: La iglesia de Santa María del Temple de Ceinos de Campos


La historia de este bellísimo monumento la resumió José María Quadrado en unas pocas palabras: “La villa de Ceinos, pobre, oscura, reducida, poseía una joya capaz de envanecer a las más opulentas ciudades; y esta joya la han destruido a sangre fría, por capricho, a orillas de la carretera donde, sorprendido, el viajero se detenía a contemplarla”.
En Ceinos se encontraba la más antigua Encomienda de la Orden del Temple, en el reino de León, citada ya en 1168, comparable en importancia a las de Ponferrada y Faro. Don Gonzalo Núñez de Lara, regente de Enrique I, que se opuso a la entronización de Fernando III, hubo de exiliarse a tierras musulmanas. Murió en Baeza, en 1222, y en su testamento dispuso ser enterrado en la capilla templaria de Ceinos, donde fue trasladado a un rico sepulcro.

Vista de la iglesia según un grabado publicado en el Seminario Pintoresco Español
La iglesia, de fábrica románica, poseía una sola nave dividida en cuatro tramos, con los normales aditamentos de ábside semicircular y torre. El ábside, con excepcional riqueza escultórica en sus columnas y capiteles, tanto interior como exteriormente; la torre, con dos pisos de ventanas, decoradas sus arquivoltas con doble rosca de estrellas cuadrangulares, se cubría con chapitel de pizarra, parece que piramidal. Al exterior de la nave, los contrafuertes románicos debieron parecer débiles en época gótica, en la que se añadieron arbotantes.

Interior de la iglesia según un grabado publicado en el Seminario Pintoresco Español
La parte más hermosa y espectacular del monumento era otra, consistente en el recinto cuadrado, que se extendía al oeste de la iglesia, componiendo una capilla en la que –por no se sabe qué razón– los artistas se excedieron en primores. A media altura de la estancia, el cuadrado se convertía en octógono mediante cuatro pechinas, bajo cada una el correspondiente emblema escultórico del Tetramorfos. Desde dicho nivel, ocho columnas formaban la linterna o cuerpo de luces, y de ellas arrancaban las aristas armando la cúpula, y cerrándose en su clave con un medallón del Agnus Dei. La importancia de tal estancia y cúpula –que, por desgracia, hay que reconstruir mentalmente, puesto que no existe ningún testimonio gráfico– es evidente. Significaba una de las claras influencias del ciclo de cúpulas del Duero, encabezado por las catedrales de Zamora y Salamanca y la colegiata de Toro, y extendida al eco más tardío de Plasencia, en su Sala Capitular. Si esta de Ceinos, pertenece según parece indudable, al propio siglo XII, mostraría la adopción de dicho sistema de cubrición en templos rurales, de que no habría otros ejemplos.

Arquitectura claustral según Parcerisa
Pero las maravillas de esta capilla no terminaban aquí. Si cada tramo de la linterna iluminaba el interior por dobles ventanas, los propios muros bajos desarrollaban arquerías de medio punto albergando imágenes, y en dos de los lados se abrían al exterior. Por fortuna, en esta parte sí podemos ponderar su riqueza con conocimiento de causa, porque Parcerisa copió en cuadro al óleo, después reproducido en litografía, parte de la arquería claustral, vista desde el exterior. Se trata de tres arcos desiguales y otro más ciego, todos con arquivoltas de medio punto, de puntas de diamante, sostenidos por pilares con haces de no menos que ocho columnas, con altos capiteles florales y figurados. Junto al que sirve de puerta, otro arco, el ciego y geminado que se apoya en tres columnas, adosa a éstas cariátides de la mejor talla románica posible. Las tales cariátides las conoció ya Parcerisa descabezadas. Pero una Virgen sedente, al otro lado del arco de entrada, sí se conservaba entera.
Según palabras de Gaya Nuño: “Riqueza escultórica tal, mostrando lujo de recursos económicos y trabajos de escultores de muy primer orden dentro de un siglo XII ya bien avanzado, de lo que informa todos los detalles ornamentales, no es fácil de explicar, incluso admitiendo la relación de este monumento con la Orden del Temple. Pero, en defecto de noticias históricas, allá, en Ceinos de Campos estaba la peregrina construcción, sin duda la más notable del románico vallisoletano”.

La historia de su desaparición fue la siguiente: en 1799 ya pensó en su derribo el arquitecto neoclásico Francisco Álvarez Benavides, pero el atentado no dañó sino algunas partes del precioso monumento. Después, se aprovechó la iglesia para convertirla en cementerio. En 1853 y 1860 se va completando la ruina, y años después, el Museo de Valladolid adquirió, de los dueños de la capilla, algunos de los restos escultóricos y arcos de la galería descrita. En 4.000 pesetas fueron comprados tres arcos, dos arquitos de ventana, cuatro columnas, seis capiteles y unos pocos fragmentos escultóricos de las cariátides. Con todo ello pudo montarse en el tramo que comunicaba la entrada del Colegio de San Gregorio con la Capilla del mismo un recuerdo de lo que había sido todo un espléndido monumento. En la actualidad desconozco su paradero aunque seguramente se encuentren a salvo en los almacenes del museo. También en algunas casas de Ceinos se conservan cierto elementos arquitectónicos que pertenecieron a la iglesia, aunque son pequeños y escasos.

Fotografía tomada de: http://picotaycepo.blogspot.com.es/
Fotografía tomada de: http://picotaycepo.blogspot.com.es/
¿Resto de ménsula o canecillo? Fotografía tomada de: http://picotaycepo.blogspot.com.es/


A través de estos dibujos, o bocetos, realizados por el nunca bien ponderado Valentín de Carderera, conservados en el Museo de la Fundación Lázaro Galdiano, podemos hacernos una idea un poquito más exacta de cómo era esta joya de la Tierra de Campos.

Interior de la iglesia
Planta
Cabecera
Fachada
Galería porticada
Capiteles y molduras
Dos capiteles

BIBLIOGRAFÍA
  • GAYA NUÑO, Juan Antonio: La arquitectura española en sus monumentos desaparecidos, Espasa-Calpe, Madrid, 1961.
  • WEB  http://picotaycepo.blogspot.com.es/2008/03/quen-acab-con-el-templo-todos-una.html

4 comentarios:

  1. Felicitaciones por este trabajo. Mi enhorabuena

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  2. Los arcos se encuentran ahora en Ceinos de Campos

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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